jueves, 26 de noviembre de 2009

Los etruscos

Ya sabía yo que si os planteaba el reto, sabríais responder. El reto era investigar sobre una civilización tan misteriosa y tan sugerente como los etruscos y presentar los resultados en un formato poco habitual: no aceptaría trabajos en papel, sólo en formato digital, y no quería un aburrido texto en Word o un procesador de textos diferente.
Me habéis entregado casi de todo: principalmente presentaciones en PowerPoint o similar, y también vídeos hechos por vosotros mismos. Seguramente ha costado un poco, pero ¿no ha valido la pena el esfuerzo? Al final casi todos os habéis animado a entregar vuestros trabajos, y me gustaría poder colgarlos todos en el blog, pero eso no es posible, así que quedarán sin publicar algunos trabajos que también me gustaron. La selección ha sido muy difícil y por fin me he decidido a publicar los que, al mismo tiempo, son más atractivos visualmente y tienen la información mejor y más completa... ¡y cuyo formato se pueda insertar fácilmente en Blogger!
Como ya os he comentado en clase, si no queréis ver vuestro trabajo en el blog, no tenéis más que decírmelo y lo eliminaré, no pasa nada. Al fin y al cabo, es vuestro.
Espero que ahora el mundo de los etruscos os parezca tan fascinante como a mí.






video

martes, 24 de noviembre de 2009

IVLIOBRIGA

La primera parada que realizaremos en la excursión del miércoles será para conocer la ciudad cantabrorromana de Julióbriga, o en latín, Iuliobriga. Se encuentra junto al actual pueblo de Retortillo, a pocos kilómetros de Reinosa. Probablemente fue fundada en el año 25 a.C., tras el primer enfrentamiento entre romanos y cántabros en las llamadas Guerras Cántabras (29-19 a.C.) y su propio nombre refleja la intención de unir ambos pueblos: Iulius era el nomen (nombre) del emperador Augusto y briga es una palabra de origen celta que significa "ciudad".
Julióbriga fue fundada por tres razones:
- dar a conocer la cultura romana a los cántabros, mostrarles la "buena vida", y someterlos así al imperio.
- controlar una de las principales vías de comunicación entre la Meseta y la costa cantábrica
- mantener bajo vigilacia el poblado cántabro de
Aracillum (probablemente el actual Aradillos, muy cerca de Retortillo), uno de los principales focos de resistencia de los cántabros.

El diseño urbano de la ciudad sigue el modelo romano: se trazaron en primer lugar dos vías perpendiculares,
cardus y decumanus, con orientación norte-sur la primera y este-oeste la segunda. Ambas vías se cruzan en el centro de la ciudad, donde se situará el forum, plaza principal donde se desarrolla la vida pública de la ciudad, donde están los edificios de gobierno y los templos de los dioses principales. También entorno al cardo y al decumano encontraremos las viviendas más importantes, como la llamada Casa de Los Morillos, que ha servido de modelo a la Domus que visitaremos en Julióbriga.

La
Domus es una reproducción de una típica casa romana, que nos va a permitir imaginarnos cómo vivía una familia romana acomodada en una ciudad de provincias. Hay que tener muy presente que, aunque se puedan exponer algunas piezas originales, se trata de una recreación, es decir, una construcción moderna.

Julióbriga estuvo habitada hasta el siglo III d.C. y a lo largo de estos tres siglos sus habitantes se vieron obligados a adaptar sus costumbres típicamente romanas a las características de la región. Por ejemplo, acabaron por tapiar el patio de columnas o
peristylum, para evitar las corrientes de aire frío y húmedo que debían ser habituales en los inviernos de Campoo. Progresivamente, además, dejaron de construir viviendas tipo domus, que son más adecuadas al clima mediterráneo, y prefirieron edificar casas más compactas, sin patio interior y adaptadas a actividades agropecuarias, más parecidas a las casas que todavía hoy encontramos en la zona.

Aunque Julióbriga desapareciera como ciudad, el lugar se ha mantenido habitado hasta nuestros días. El espacio del foro, centro de la vida pública, ha sido ocupado por una bonita iglesia románica, y junto a las ruinas romanas encontramos el pueblo de Retortillo. ¿Quién sabe lo que podríamos encontrar todavía bajo las actuales viviendas?

viernes, 20 de noviembre de 2009

Arkás, el moderno más clásico


Las viñetas y tiras cómicas de Arkás aparecieron por primera vez en los kioscos griegos a principios de los años 80. Su obra, desde entonces hasta la actualidad, ha ido creciendo considerablemente. Al mismo tiempo, su identidad personal y aspecto físico han sido y son un misterio hasta para sus propios lectores y editores griegos. Arkás ha preferido mantener el anonimato bajo la firme creencia de que a un artista debe conocérselo más por su obra que por su personalidad propia.

Su particular sentido del humor (casi negro), impregnado de un tono sarcástico, está presente en casi todas sus historietas. Sin embargo, lo que realmente explica su éxito es la universalidad de los temas que trata. En este sentido, puede decirse de él, sin exagerar, que es ya todo un clásico, porque su humor está fuera del tiempo. A pesar del paso de los años, los diversos personajes que ha ido creando nos siguen haciendo reír igual que el primer día.

Arkás es quizá sin duda alguna el dibujante griego actual de comics más querido en su país y más valorado en el mundo por los personajes tan entrañables que ha creado como sus animales, Arni de "La vida después", un hombre joven que ha muerto de un infarto y se encuentra en el paraíso, Perpetuo, un preso condenado exactamente a 622 años de cárcel, el gato Castrato, o los dos gorriones de "Vuelos bajos", que viven solos porque la madre los abandonó al nacer el pequeño para irse con un golondrino. Sus ya numerosos álbumes han sido traducidos a los principales idiomas del mundo. He aquí algunas de sus viñetas en su lengua original y traducción al castellano.









-Pero ¡no es posible que te hayan herido! ¡La temporada de caza del pato empieza el mes que viene!

-Sí, dílo, venga, para tranqulizarme.








(Puedes ampliar la imagen apretando en ella)




-¡Papá, no puedo más, estoy cansado!
- Ya falta poco.
- ¡Te digo que no puedo más! ¡Me caeré y me mataré!
- Bueno, está bien. ¡Sube!
- ¡Los pájaros vuelan por sí mismos! ... ¡No les llevan los demás!
- A veces me pregunto qué vas a ser cuando seas mayor.
- ¡Azafato!









-Recuerdo, en el primer baile que se dio inmediatamente después de la guerra en el club de oficiales, ¡yo llevaba un vestido muy atrevido para la época! ...¡El coronel estaba muy celoso!


-¿Por qué? ¿Quería ponérselo él?







Y una muestra del humor más negro de Arkás en español:







viernes, 13 de noviembre de 2009

Gaudeamus igitur


El “gaudeamus igitur” es una vieja canción estudiantil europea anónima de la Edad Media que se ha convertido en un himno universitario actual y que suele interpretarse en casi todas las ceremonias de graduación y actos oficiales académicos de todo el mundo. Escuchemos en primer lugar la versión clásica “a capella” interpretada por un coro moscovita de voces masculinas. La primera estrofa dice así en latín:


Gaudeamus igitur,
iuuenes dum sumus; (bis)
post iucundam iuuentutem,
post molestam senectutem
nos habebit humus. (bis)


Cuya traducción sería:



Alegrémonos pues,
mientras somos jóvenes;
después de una juventud alegre,
después de una vejez molesta
nos tendrá la huesa.

Y ahora podemos escuchar esta otra versión, más moderna y un poco más informal y rockera (con voces que desafinan notablemente, pero muy simpática), que tiene la ventaja de que interpreta todas las estrofas, incluye imágenes alusivas a lo que dice la letra y una traducción en inglés.

Imagen tomada de aquí (Imagines cum vocabulis)

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Schliemann y el descubrimiento de Troya

Heinrich Schliemann es uno de los personajes más peculiares de la historia de la arqueología, con una vida que parece sacada de una novela de aventuras. Nació en 1822 en Mecklemburgo, Alemania, en una familia bastante humilde. Desde niño se sintió atraído por las leyendas sobre los héroes griegos y sobre Troya, de cuya existencia se dudaba, porque nadie sabía dónde estaba.


Tuvo que dejar pronto los estudios y comenzar a trabajar. Gracias a una combinación de buena suerte, talento para los negocios y una extraordinaria habilidad para los idiomas (a los treinta años hablaba ya diez lenguas), pronto consigue convertirse en un próspero empresario y hacer una fortuna que le permitiera entregarse a su pasión: Homero.

Así, a los 34 años emprende el estudio del griego moderno, que domina en ¡seis semanas! y a partir de ahí, en tres meses, tiene los suficientes conocimientos de griego clásico y homérico como para entregarse al estudio de la Iliada y la Odisea. Y a los cuarenta años se retira de los negocios.

Se buscó una esposa griega: los requisitos eran que fuera hermosa, le gustara Homero y hablara griego clásico, y encontró a una joven, Sofía, que le acompañó en sus expediciones. Siguiendo las escasas pistas que dan los poemas homéricos, se convenció de que la antigua Troya se encontraba en la colina de Hissarlik, en la costa turca. Contrató obreros y comenzó las excavaciones, que duraron varios años. Y finalmente encuentra entre las piedras de la muralla lo que creyó el tesoro del rey Príamo.

Schliemann también excavó en Micenas, donde encontró lo que llamó la máscara funeraria de Agamenón y las tumbas reales, y también en Tirinto. Sus métodos eran algo dudosos, incluso se le ha acusado de "robar" los tesoros que encontró, y de tener más entusiasmo e imaginación que verdaderos conocimientos, pero... ¡qué personaje!










martes, 10 de noviembre de 2009

Hipatia de Alejandría

Seguramente muchos de vosotros habréis oído hablar de la última película de Alejandro Amenábar, Ágora. Es la producción más cara del cine español, está reventando las taquillas... y está libremente basada en un personaje de la Antigüedad tardía: Hipatia de Alejandría (350-415 d.C).
Hipatia fue la última filósofa pagana, una rareza por dos motivos: por un lado, por su condición femenina, y por otro, por su defensa de la razón frente a la fe en una época en la que el cristianismo era ya la religión del Imperio Romano. Vivió en Alejandría, una populosa ciudad en el delta del Nilo, que fue fundada por Alejandro Magno. En ella convivían egipcios, griegos, romanos y judíos, y era tristemente conocida en su época por los frecuentes y violentos enfrentamientos entre estas comunidades.
No se conserva ninguna obra de Hipatia, aunque se sabe que escribió sobre matemáticas y astronomía, y que pertenecía a la escuela filosófica neoplatónica. Alcanzó gran fama como maestra, y algunos de sus discípulos, tanto cristianos como paganos, ocuparon altos cargos de la administración imperial y eclesiástica, como el obispo Sinesio. Sin embargo, su fama no se debe a su pensamiento, sino a su triste destino: según se nos ha transmitido, fue capturada en la calle por un grupo de fanáticos y murió lapidada, antes de ser descuartizada e incinerada. Ya entonces se sugirió la implicación del patriarca de Alejandría, Cirilo, máximo dirigente cristiano de la ciudad, pero no hay pruebas ni testimonios claros de ello, solamente conocemos la enemistad que existía entre los dos.
La película Ágora nos presenta algunos momentos de la vida de esta extraordinaria mujer, aunque adaptando su historia a los gustos actuales del público y cambiando algunos hechos. Sin embargo, puede ser una buena oportunidad para sumergirse en el fascinante entorno de la Alejandría del siglo V.
Y puede ser todo un reto para un estudiante de Humanidades detectar los "gazapos" que se le han colado al director...