domingo, 18 de abril de 2010

Carpe diem



Los tatuajes están de moda. Y hay gente a la que le gusta tatuarse, además de alguna imagen, una frase. Y hay quienes eligen el latín como lengua de expresión de esa frase, quizá por la economía lapidaria de nuestra entrañable lengua muerta.

Es el caso del célebre "carpe diem" de Quinto Horacio Flaco, que significa, como se sabe, "coge el día", lo que quiere decir "aprovecha el día, no lo dejes escapar". No quiere decir, como a veces se piensa, que haya que disfrutar a tope porque la vida son dos días y la muerte algo inminente, porque ¿quién es capaz de disfrutar a tope pensando una cosa así, con la amenaza sombría de la espada de Damocles sobre nuestras cabezas?

Carpe diem sine metu: aprovecha el día sin miedo.


Es algo más profundo que eso. El poeta nos dice que en lugar de lo que hacemos habitualmente que suele ser vivir en el pasado recordando siempre lo que hicimos el otro día o hace cuatro años, o vivir en el futuro haciendo planes para el fin de semana que viene, o proyectos para las próximas vacaciones, para un futuro inasible porque el futuro por definición es lo que no existe todavía, lo que está siempre por venir y no acaba de llegar nunca, deberíamos ocuparnos de vivir... íbamos a decir "el presente". Pero ¿qué es el presente? Si el pasado no existe porque son recuerdos y el futuro tampoco porque es la proyección de nuestros deseos o temores ¿qué es el "presente"?

Socráticamente hay que reconocer que no lo sabemos. Lo más que podemos decir es que hay que vivir ahora, ahora mismo -y no estamos diciendo que haya que vivir "el ahora", que no es lo mismo, sino ahora. Y ¿qué quiere decir eso? Pues que tendríamos que dejar de habitar en el pasado y alojarnos siempre en el futuro porque, mientras hacemos eso, no vivimos. Sencillamente.




Tu ne quaesieris (scire nefas) quem mihi, quem tibi
finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios
temptaris numeros. Vt melius quicquid erit pati!
Seu pluris hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam,
quae nunc oppositis debilitat pumicibus mare
Tyrrhenum, sapias, uina liques et spatio breui
spem longam reseces. Dum loquimur, fugerit inuida
aetas: carpe diem, quam minimum credula postero.

(Horacio Odas I, 11)

Tú no indagues (saber no es menester) plazo que a mí y a ti
dado el cielo nos ha, Cándida, y no te hagas babilónico
el horóscopo. ¡Más vale sufrir cuanto nos venga a ser!
Si es que Júpiter da más o te dio tu último invierno ya,
éste que hace amainar contra el cantil hoy al Tirreno Mar,
ten sentido común, vino a colar pon, y en tan breve luz
deja el largo esperar. Que en el hablar ídose el tiempo habrá
hostil. Coge la flor de hoy, sin creer nada en el porvenir.




2 comentarios:

  1. yo tenia entendidio que carpe diem dine metu era apreovecha el dia estas vivo. puede ser asi tambien?

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  2. Es "carpe diem sine metu": aprovecha el día sin miedo.

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