miércoles, 31 de marzo de 2010

Una fábula de Esopo sobre Prometeo


Este es el texto griego con el que Alba, Eva y Julia tuvieron que vérselas en el concurso de traducción. Es una fábula de Esopo, centrada sobre la figura del titán Prometeo, que, según esta fábula, habría modelado a los hombres y a los animales por mandato de Zeus. Como había más fieras que hombres, Zeus le ordenó que convirtiera a algunas en seres humanos. Como resultado tenemos que muchos de los hombres creados por Prometeo serían ... irracionales.


Προμηθεὺς κατὰ πρόσταξιν Διὸς ἀνθρώπους ἔπλασε καὶ θηρία. ὁ δὲ Ζεὺς θεασάμενος πολλῷ πλείονα τὰ ἄλογα ζῷα ἐκέλευσεν αὐτὸν τῶν θηρίων τινὰ διαφθείραντα ἀνθρώπους μετατυπῶσαι. τοῦ δὲ τὸ προσταχθὲν ποιήσαντος συνέβη τοὺς ἐκ τούτων πλασθέντας τὴν μὲν μορφὴν ἀνθρώπων ἔχειν, τὰς δὲ ψυχὰς θηριώδεις.

Prometeo por orden de Zeus modeló a los hombres y a las fieras. Pero Zeus al ver que eran mucho más numerosos los animales irracionales le ordenó que deshaciendo algunas de las fieras las transformara en hombres. Y después de haber hecho este lo ordenado, sucedió que los que habían sido modelados a partir de ellas tenían la forma de hombres pero sus almas de fieras.

A vueltas con Sócrates




Texto extraído del Libro III de los Hechos y Dichos Memorables de Valerio Máximo sobre la figura de Sócrates, que nuestras alumnas de 2º de Bachillerato (Alba, Julia, Jessica y Eva) tuvieron que traducir en el certamen de traducción celebrado este año el día 30 de marzo en las caballerizas del Palacio de La Magdalena.


Del autor, Publio Valerio Máximo, podemos decir que es un compilador de anécdotas que publicó en nueve libros y que dedicó a Tiberio, el segundo emperador romano.


Entre paréntesis las frases que están en el texto original pero que no fueron propuestas para la traducción.


(Sed ut Romanis externa iungamus,) Socrates, non solum hominum consensu, uerum etiam Apollinis oraculo sapientissimus iudicatus, (Phaenarete matre obstetrice et Sophronisco patre marmorario genitus ad clarissimum gloriae lumen excessit). Neque immerito: nam cum eruditissimorum uirorum ingenia in disputatione caeca uagarentur mensurasque solis ac lunae et ceterorum siderum loquacibus magis quam certis argumentis explicare conarentur, totius etiam mundi habitum conplecti auderent, primus ab his indoctis erroribus abductum animum suum intima condicionis humanae et in secessu pectoris repositos adfectus scrutari coegit(, si uirtus per se ipsa aestimetur, uitae magister optimus).



(Pero para unir ejemplos extranjeros a los romanos,) Sócrates, juzgado muy sabio no sólo por acuerdo de los hombres, sino también por el oráculo de Apolo (, engendrado de su madre Fenareta comadrona, y de su padre Sofronisco, marmolista, llegó hasta la luz más clara de la gloria). Y no sin merecimiento: pues al andar ciegos los ingenios de los hombres más cultos en disputa y al intentar explicar las dimensiones del sol y de la luna y de los demás astros con argumentos más palabreros que ciertos, (y) al atreverse a abrazar el aspecto también del mundo entero, obligó el primero a su inteligencia a examinar a partir de estos errores incultos las entrañas de la condición humana y las impresiones depositadas en el retiro del corazón(, si la excelencia puede ser estimada por sí misma, extraordinario maestro para la vida).


viernes, 26 de marzo de 2010

Diffugere niues

Esta es la versión inglesa que hace Alfred Edward Housman de la celebración de la primavera que es la oda séptima del libro IV del más clásico de los líricos romanos, Quinto Horacio Flaco, que leíamos ayer.


The snows are fled away, leaves on the shaws
And grasses in the mead renew their birth,
The river to the river-bed withdraws,
And altered is the fashion of the earth.

The Nymphs and Graces three put off their fear
And unapparelled in the woodland play.
The swift hour and the brief prime of the year
Say to the soul, Thou wast not born for aye.

Thaw follows frost; hard on the heel of spring
Treads summer sure to die, for hard on hers
Comes autumn with his apples scattering;
Then back to wintertide, when nothing stirs.

But oh, whate'er the sky-led seasons mar,
Moon upon moon rebuilds it with her beams;
Come we where Tullus and where Ancus are
And good Aeneas, we are dust and dreams.

Torquatus, if the gods in heaven shall add
The morrow to the day, what tongue has told?
Feast then thy heart, for what thy heart has had
The fingers of no heir will ever hold.

When thou descendest once the shades among,
The stern assize and equal judgment o'er,
Not thy long lineage nor thy golden tongue,
No, nor thy righteousness, shall friend thee more.

Night holds Hippolytus the pure of stain,
Diana steads him nothing, he must stay;
And Theseus leafves Pirithous in the chain
The love of comrades cannot take away.

Alfred Edward Housman

En el siguiente videoclip podemos oír cómo la recita el novelista William Maxwell a partir del minuto 2,46, pura música.



jueves, 25 de marzo de 2010

Celebración de la primavera

Según la leyenda dorada, Prosérpina (o Perséfone para los griegos), había sido raptada por el dios de los infiernos y convertida en su esposa a la fuerza. Fue reclamada por su madre. La justicia divina decretó con una decisión salomónica que la hermosa joven debía pasar la mitad del año en el mundo subterráneo con su esposo y la otra mitad en la superfice de la tierra junto a su madre Ceres (o Deméter, si se prefiere el nombre griego de la diosa de la hogaza de pan). Cuando Prosérpina volvía a los brazos de su madre, esta se alegraba de tal manera que la tierra florecía toda. Prosérpina era la semilla que debía ser enterrada y, una vez muerta, renacer todos los años por las mismas fechas en un ciclo de retorno eterno de lo mismo y no lo mismo.

Para celebrar su llegada, compuso el poeta Quinto Horacio Flaco esta célebre oda que plantea el tema del carpe diem.


Diffugere niues, redeunt iam gramina campis
arboribusque comae;

mutat terra uices et decrescentia ripas
flumina praetereunt;

Gratia cum Nymphis geminisque sororibus audet
ducere nuda choros.

Inmortalia ne speres, monet annus et almum
quae rapit hora diem.

Frigora mitescunt Zephyris, uer proterit aestas,
interitura simul

pomifer autumnus fruges effuderit, et mox
bruma recurrrit iners.

Damna tamen celeres reparant caelestia lunae :
nos ubi decidimus

quo pater Aeneas, quo diues Tullus et Ancus,
puluis et umbra sumus.

Quis scit an adiciant hodiernae crastina summae
tempora di superi ?

Cuncta manus auidas fugient heredis, amico
quae dederis animo.

Cum semel occideris et de te splendida Minos
fecerit arbitria,

non, Torquate, genus, non te facundia, non te
restituet pietas;

infernis neque enim tenebris Diana pudicum
liberat Hippolytum,

nec Lethaea ualet Theseus abrumpere caro
uincula Pirithoo.




Se han derretido las nieves, retorna ya al campo la hierba
y a la arboleda la flor;

cambia la tierra su aspecto y los ríos disminuyendo

vuelven sus cauces a ver.


Gracia con Ninfas y dos hermanas osa desnuda

pasos de baile danzar.


Nada esperes, te dicen el año y la hora que el día

vívido roba, inmortal.


Fríos amainan con brisas, a mayo lo arrolla el estío

que ha de morir una vez


que haya Otoño frugal derramado sus dones, y luego
vuelve el invierno haragán.


Pero las rápidas lunas reparan los daños del cielo:

Cuando bajamos allá

do el padre Eneas y el rico Tulo y Anco, ceniza
vamos y sombras a ser.

¿Quién sabe si añadirán a la suma presente futuras

horas los dioses aún?


Todo lo que has dado a tu alma querida a ávidas manos

de un heredero irá.


Cuando a tu vez hayas muerto y Minos brillante sentencia
haya dictado de ti,


no te van, Torcuato, a salvar ni linaje ni labia

ni tu religiosidad;


que en las tinieblas de la ultratumba ni Diana libera

casto a su Hipólito, ni

tiene Teseo el poder de romper las cadenas letales
de su Pirítoo fiel.




jueves, 18 de marzo de 2010

Más de Catulo: odi et amo


El músico sueco Johan Johanson ha puesto música en plan tranquilo y relajado a los dos versos seguramente más célebres de Catulo, que son su declaración de amor y odio simultáneos hacia su amada y odiada Lesbia.



La letra dice así en latín:
Odi et amo. Quare id faciam fortasse requiris.
Nescio, sed fieri sentio et excrucior.

Su traducción es algo como esto:
La odio y la quiero. Quizá me preguntas que cómo lo hago.
No lo sé, pero así siento que es y es mi cruz.

Aquí tenéis otra versión del dístico, más bailable y discotequera. La de Lee-Sean Huang.



lunes, 15 de marzo de 2010

Idus de marzo


Tal día como hoy, un 15 de marzo del año 44 antes de nuestra era, moría asesinado el dictador Gayo Julio César. Los tiranicidas justifican el asesinato en nombre de la libertad republicana. Debió de suceder algo como esto que vemos en esta escena de la serie Roma.



A Julio César le dedicó Borges el siguiente soneto:

CÉSAR


Aquí lo que dejaron los puñales.

Aquí esa pobre cosa, un hombre muerto

que se llamaba César. Le han abierto

cráteres en la carne los metales.


Aquí la atroz, aquí la detenida

máquina usada ayer para la gloria,

para escribir y ejecutar la historia

y para el goce pleno de la vida.


Aquí también el otro, aquel prudente

emperador que declinó laureles,

que comandó batallas y bajeles


y que rigió el oriente y el poniente.

Aquí también el otro, el venidero

cuya gran sombra será el orbe entero.


Jorge Luis Borges (1899-1986)



sábado, 13 de marzo de 2010

Un poema de Catulo

Un poema de amor de Catulo dedicado a su amada Lesbia, pseudónimo de Clodia. Los poemas amorosos de Catulo van desde el eufórico "Vivamus, mea Lesbia, atque amemus" inicial, o el significativo y célebre "odi et amo", hasta este poema de ruptura del final de su relación amorosa. Nunca se han confundido tanto la vida y la obra de un poeta como en Catulo, tan clásico y a la vez tan moderno y cercano a nosotros.


jueves, 4 de marzo de 2010