sábado, 28 de julio de 2012

Panem et Olympics

Fue el poeta satírico romano Juvenal el que acuñó por primera vez la enseguida celebérrima expresión "panem et circenses" como reproche crítico a sus compatriotas, que buscaban, como es natural y propio de todo bicho viviente, el alimento del cuerpo (los hidratos de carbono, en este caso),  y el entretenimiento del circo romano, lo que es más reprobable, como único nutriente del espíritu. 

Pero la crítica que hacía Juvenal no se dirigía sólo a sus conciudadanos, al pueblo bajo e inculto, a la chusma del populacho que se conforma con las migajas que le dan, sino al sistema político que favorece que sean así las cosas y no de otra manera.

En efecto, era muy fácil en la antigua Roma manipular a la plebe -y eso no sólo lo sabían los políticos y emperadores, sino que además lo ponían en práctica- ofreciendo suministro gratuito de trigo,  para que no le faltara al pueblo el pienso de cada día, y organizando espectáculos circenses igualmente gratuitos (carreras de cuadrigas en el hipódromo, que era propiamente el circo, o también luchas de gladiadores en el anfiteatro, y eventualmente espectáculos teatrales de comedia y tragedia en el teatro, porque la cultura, ay,  también entra dentro de la sociedad del espectáculo y del espectáculo de la sociedad), para  pasto de entretenimiento y distracción de la gente, a la que convertían en una masa amorfa, sumisa y conforme con el orden social establecido.

A lo largo de la historia de España, se ha actualizado varias veces este dicho de Juvenal como "pan y toros" (sobre todo en la oprobiosa dictadura de Franco),  y ahora en la democracia "pan y fútbol", o "subsidio de desempleo (vulgo paro) y fútbol" (aunque del fútbol ya se sirvió también el régimen anterior, y mucho, para amodorrar al personal, pero más ahora en esta época "crítica" -de crisis- en la que los triunfos futboleros de la marca "España" sirven para alimentar el autobombo del patriotismo nacional y la autocomplacencia del chovinismo,  ocultando, de paso, nuestras miserias); y se actualiza también, abarcando sobre todo a los espectáculos que se retransmiten por la pequeña pantalla en horas de máxima audiencia, como "cerveza y televisión".

 Ahora que se han inaugurado ya,  ayer mismo, urbi et orbi, a bombo y platillo, los modernos juegos olímpicos de Londres 2012, podríamos actualizar una vez más la expresión diciendo que  los medios de (in)comunicación (o de formación de masas de individuos personales, como quieren otros) nos ofrecen en vez de espectáculos circenses,  los olímpicos, las modernas olimpiadas que resucitó el barón de Coubertin para recordar las que se organizaban en Olimpia cada cuatro años en todo el ámbito griego de la antigüedad.

Y nos ofrecen el pan y el circo de las olimpiadas en bandeja para que tengamos la sensación de que pasa algo, de que pasan cosas en el mundo,  fabricando innumerables noticias para los medios, cuando, por lo bajo, en lo hondo del corazón y las entrañas, lo que todos y cada uno de nosotros sentimos en nuestro fuero interno es que no pasa nadaNo pasa nada de nada. Absolutamente nada. Nos retransmiten, sin embargo, ahora estos juegos olímpicos londinenses,  para que creamos que pasan cosas y asistamos nosotros a su espectáculo como meros espectadores que quieren que seamos  (nunca protagonistas, siempre espectadores, sólo espectadores) convirtiéndonos así en voyeurs impasibles, receptores y consumidores de imágenes en general y de la imagen en particular de la llama olímpica que se consume.


No estará de más, para acabar esta reflexión, rendir aquí un pequeño homenaje al maestro del humor Francisco Ibáñez, genial autor del cómic Mortadelo y Filemón, que tantas sonrisas nos ha arrancado a pequeños y mayores, y que ha dedicado precisamente un volumen a estos juegos olímpicos de Londres, donde satiriza la crisis económica y la reducción de gastos -los famosos recortes- que hace que se utilice, por ejemplo, simultáneamente la misma pista deportiva para la competición hípica y para el atletismo provocando escenas caóticas y divertidas como la de la portada del cómic:

  (Vale que con la crisis reduzcan gastos, pero... ¡eso de utilizar la misma pista para la hípica y para el atletismo...!)

miércoles, 18 de julio de 2012

Más cromos de animales para la clase de latín de 4º









Quot pedes hic elephans habet, quattuor an quinque?

quot: cuánto, -a, -os, -as
pes pedis: pata
hic haec hoc: este
elephans elephantis: elefante
habeo: tener
quattuor: cuatro
an: o
quinque: cinco

sábado, 14 de julio de 2012

La partícula de Dios


Publica Alberto Montt una simpática viñeta sobre el bosón de Higgs, la llamada partícula de Dios, en su página electrónica, una viñeta que quiere hacernos reflexionar provocándonos a la vez  una escéptica sonrisa, como es costumbre en el dibujante chileno, y que os he traducido al latín para comentario.

Se puede ver al demonio a la izquierda preguntando a unos cuantos dioses a la derecha con un significativo y gracioso juego de palabras, de quién de ellos, particularmente (particulariter), es la susodicha partícula (particula).

Vemos, empezando por la izquierda, a Dios, el dios cristiano con el triángulo en la cabeza que representa la sagrada trinidad, el dios por antonomasia, cuyo nombre propio es el nombre común "dios" escrito con mayúscula "Dios",  seguido de Mercurio (Hermes para los griegos), que es el mensajero de los dioses olímpicos;  detrás de él distinguimos a Ganesha, el dios de cabeza de elefante, maestro de la inteligencia y patrón de los artistas y escritores del panteón hindú, seguido de Anubis, el dios con cabeza de chacal o de perro, el conductor de las almas, el intermediario y el mensajero entre el mundo de los vivos y el más allá dentro de la religión del antiguo Egipto, y finalmente al dios nórdico Odín a la derecha, maestro de la sabiduría y las ciencias ocultas, si no es su propio hijo Thor. 

Os doy el vocabulario en orden alfabético con algunas sugerencias etimológicas:
ab: por
appellata: denominada, llamada (cf. apelativo, apelación; appello).
atque: y además
cuius: de quién (cf. cuyo; quis, quid)
Dei: de Dios (Deus, Dei)
haec: esta (hic, haec, hoc)
hominibus: los hombres (cf. homínido; homo, hominis)
inventa: encontrada, descubierta (cf. inventar; invenio) 
licet-ne: ¿Se puede...? ¿Es posible...? (cf. lícito, licitación, ilícito)
nuper: recientemente, hace poco
particula: partícula (diminutivo de "pars, partis" parte)
particulariter: particularmente, en particular (cf. particular).   
scire: saber (cf. ciencia, con-sci-encia, omni-sci-ente; scio).
sit: es (sum)
vestrum: de vosotros (vos)

Nos han estado bombardeando durante estos días con noticias de divulgación científica acerca del bosón de Higgs, la partícula divina, y de cómo la ciencia estaba a punto de descubrir el origen del universo y la verdad definitiva. Pues bien, estamos como estábamos después del costosísimo experimento en términos económicos del acelerador de partículas que tanto ha dado que hablar a los medios de masificación: al fin y a la postre, sólo sabemos, more Socratico, que no sabemos nada.

El dibujante El Roto caricaturizaba la "partícula divina" como si fuera una hostia consagrada para la comunión de los fieles de esa nueva religión que es la ciencia -que si no nos exige fe, como la vieja religión,  lo que sonaría muy arcaico, precisa, sin embargo,  y mucho, de nuestra "credibilidad"- , con la aureola de santidad de lo divino,   en esta impagable viñeta titulada "La consagración",  que el diario independiente de la mañana  publicaba el 23 de julio de 2012.


  

Seamos "de letras" o "de ciencias" -distingo bastante inepto que nos colgamos a veces como si de un sambenito se tratara para clasificarnos-, esto es algo que nos concierne a todos, que afecta a todo el mundo, de vital importancia, algo que todos nos hemos cuestionado alguna vez: estamos hablando del origen del universo y de la falsedad de la realidad del mundo. Si no nos preocupa esto, ¿qué nos preocupa?

A este propósito merece la pena reproducir aquí el artículo de  Agustín García Calvo,  publicado en El País de hoy (14 de julio de 2012), que quiere hacernos pensar sobre todo ello en contra de la communis doctrina, mainstream o pensamiento único  dominante, que se titula:   

Tampoco el bosón de Higgs era verdad.

   Y sin embargo las mayorías de los fieles se lo han creído, que la Ciencia venía por fin a darles la solución del problema del Universo que tanto los angustiaba, o por lo menos han estado a punto de creérselo.

   No es nada del otro mundo: la necesidad de fe y de diversión es siempre mucha; pero es cada vez más notable que , después de tantos desengaños, algo tan simple y consabido como esta noticia pueda servir para el caso: porque ello es que el problema sigue tan vivo como nunca, y basta con que algunos ignorantes nos asomemos a la Red (mejor que a los libros y desde luego a las aulas) para darnos cuenta de lo vivas que siguen las discusiones entre físicos y matemáticos más o menos en ciernes o jubilados acerca de las cuestiones y los términos fundamentales de la teoría y cálculos físicos (esto es, lógicos acerca de universos o realidades), y sorprende así que tenga todavía ese relativo éxito la presentación de ideas como ‘corpúsculo’, ‘masa’ y demás que llevan ya unos cuantos siglos de desmentimiento: es como si se contara cada vez más con una infantilidad en la gente que se ha sometido a la Enseñanza y los Medios del Progreso.

   No han faltado tampoco a lo largo de estos siglos algunos sabios, y, lo que más importa, honrados, que, liberados ya de temores por su promoción, se han atrevido a declarar para la gente la verdad de las mentiras de la Ciencia; así habréis leído más de una vez cómo el propio Einstein declaraba una vez que las ideas o teorías que se refieren a la realidad no son ciertas (sicher), y, si son ciertas, no se refieren a la realidad. Claro que para decir cosas cono ésas, si uno está todavía preparando su Tesis Doctoral o su subida a las Cátedras del mundo…

   Pero era inevitable: hacía ya muchos años que se había montado el acelerador más largo y más caro del mundo para que, tras tantas incertidumbres y falta de noticias, no se nos ofreciera al fin una información de luz y de esperanza correspondiente a los enormes gastos y trabajos de miles de empleados del que había de ser acelerador, si no de partículas, de informaciones; y así se ha sacado de entre los restos de especulación física algo que pudiera servir para entretener un rato la espera del personal.

   Pues bien, amables lectores, dejáos oír (no hace falta que creáis a cambio nada) lo que los restos de sentido común de los menos creyentes os dicen bien claro: no era tampoco verdad, no ha habido tal cosa como un acercamiento a la solución definitiva: el problema está tan vivo y floreciente como desde que se inventaron las teorías sobre el Mundo. No puede ser que se descubra una solución, teoría, filosofía o ciencia dentro de la realidad, que, valiéndose de términos del vocabulario real, trate de dar con la esplicación de todo; porque,  entonces, la esplicación misma entraría a formar parte de la realidad y no podría decir nada nuevo y desmentidor acerca de ella. 

   He ahí lo más sencillo que tendríamos que haber descubierto: que la realidad no es todo lo que hay; que es una guerra o contradicción entre la pretensión de imposición de ideales o de un lenguaje matemático cerrado, y la resistencia siempre viva contra esa imposición; la de las cosas nunca del todo terminadas contra los números y el fin: por ejemplo ‘masa’, cuando más, sería esa resistencia, siempre espesa, que, no habiendo ‘todo’, no puede ser 4% de nada.

   Pero eso al Poder no le importa: Él tiene que ofrecer soluciones, es decir, evitar descubrimientos que puedan entorpecer la marcha del Capital, y así, entre otras mil historias, os ofrecen un bosón para calmar la impaciencia, matar el Tiempo.

    Claro que  no os dirán que ahí ha terminado todo, que eso es la solución definitiva: quedan siempre algunos pormenores que aclarar, algunos cálculos que mejorar; porque eso, si no, sería justamente libraros del Futuro, que es arma esencial del Poder, y que ya no tenéis nada que hacer, ni trabajar, ni buscaros un título en las universidades; y, sin Futuro, os encontraríais en un mundo vacío y muerto.

   Sería como si a algún financiero malaconsejado se le ocurriera montar sus teorías proclamando que con ellas se va a terminar con la Crisis Económica de una vez y para siempre.

Agustín García Calvo es catedrático emérito de Filología Clásica de la Universidad Complutense de Madrid.


martes, 3 de julio de 2012

Otras nueve sonrisas más de Montt

Todo el mundo conoce el cuento infantil de Pedro (Petrus) y el lobo (lupus) y su  final, desgraciado para el mentiroso de Pedro, que pierde su rebaño, pero no para esta simpática manada, que se alegra sobremanera de que nadie haga caso del pastorcillo cuando grita "¡Que viene el lobo!" y nadie por consiguiente vaya en su ayuda, dejando que las ovejas sean devoradas.

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El elocuente cartel de la Muerte dice algo así como que hoy no fía, mañana sí.  "Hoy" se dice en latín HODIE, que es un compuesto de "hoc die" o sea "en este día"; y "mañana" se dice CRAS, de donde viene el cultismo "procrastinar", que significa diferir, aplazar. La forma NIHIL, que quiere decir "nada" la conservamos en el culto "nihilismo" y en el verbo "aniquilar" (annihilate, en inglés). La muerte, que siempre se nos presenta como futura, nos dice que hoy no procrastina.

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Adán intentando seducir a Eva en el jardín del edén.

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La palabra ángel (angelus) en latín es de origen griego y su significado primigenio es "mensajero": de ahí el nombre propio de Ángel, Ángela, María de los Ángeles, Angelina, Evangelina y un largo etcétera. Los ángeles serían mensajeros de los dioses, portadores de la "buena nueva", lo que en la liturgia cristiana se llama el "ev-angelio". El simpático ángel rubio que pinta Montt, sudoroso, se aplica un desodorante.

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La palabra "domus", que puede declinarse por la segunda y por la cuarta declinación casi indistintamente, significa "casa, hogar, patria", como revelan los numerosos derivados de esta palabra: "doméstico", "domicilio" o "domótica", pero también "dominus", el señor de la casa, y "domina" la señora de la casa, y de ahí el verbo "dominar" y "predominar". Los caracoles se preguntan, enamorados, en casa de quién van a consumar sus amores; si en la mía ("mea") o en la tuya ("tua").

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El César (ya sea el primero de la dinastía, Julio o cualquiera de sus sucesores, todos ellos césares, es decir, emperadores) no podía imaginarse hasta qué punto el gesto de bajar o levantar el pulgar iba con el tiempo a hacerse popular "en el circo romano de las redes sociales", como las califica Montt.

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El observador de la izquierda le dice al de la derecha que él en el cielo estrellado no ve las constelaciones de el Toro, el Escorpión, los Peces, y demás, que ve su compañero, sino sólo símbolos sexuales (vulvas y penes, dicho a lo culto), aludiendo tácitamente a la teoría psicoanalítica freudiana de que todo es sexo para la mente al menos de un obseso sexual.
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Con la palabra "colloquium" quiero traducir "cita": primum colloquium es la traducción, por lo tanto, de "primera cita". La palabra COLLOQUIUM está basada en el prefijo CON- (donde la N se asimila a la L siguiente), que conlleva la idea de compañía, y el lexema LOQU- del verbo LOQUOR "hablar", que encontramos en soliloquio, cuando uno habla a solas consigo mismo, y también en locuaz, locutorio, elocuente, locutor. El lobo se prepara para su primera cita... 

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Sine commentariis.